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Padre e hija mirando la tablet en la cama
Ayuda para la enuresis

Los beneficios de una rutina sin estrés

Cuando tienes un niño que moja la cama, la rutina nocturna a menudo puede ser estresante.

Es posible que los niños se preocupen por beber demasiado líquido, por asegurarse de ir al baño y por permanecer secos. Las preocupaciones de este estilo pueden llevar a que el niño sienta presión, ansiedad y tensión, lo cual, a su vez, puede conducir a algunas noches ansiosas.

¿Por qué es tan importante la hora de acostarse?

La Dra. Sharon Buchalter, psicóloga clínica, terapeuta matrimonial y familiar y autora de Los niños también son personas: Desbloquear los 8 secretos para la felicidad familiar (People Too Unlimited, 2006), dice que la hora de acostarse, especialmente para los niños que mojan la cama, debe ser lo más relajante y tranquila posible.

"Cuánto más problema se haga alrededor de la incontinencia nocturna, más problemático se volverá", dice la Dra. Buchalter. "La incontinencia nocturna puede ser estresante y puede causar ansiedad tanto para los niños como para sus padres. Los padres deben recordarles a sus hijos que los accidentes ocurren, y si ocurren, está bien. Si bien los padres deben participar en la conversación acerca de la incontinencia nocturna si el niño quiere, esto no debería ser el foco de las actividades previas a la hora de acostarse."

Es importante recordar que la incontinencia nocturna (también conocida como enuresis nocturna) no es algo que los niños hagan a propósito, ni algo que puedan controlar conscientemente. Si bien el diálogo abierto y permanente es importante, no hay necesidad de discusiones repetidas. Esto solo le provocará más estrés al niño. El énfasis debe estar en las rutinas a la hora de acostarse que calmen al niño y creen lazos familiares más profundos.

Crear lazos a la hora de acostarse

"La hora de acostarse puede ser una maravillosa oportunidad para crear lazos familiares," dice la Dra. Buchalter. "Hay una cercanía especial entre los padres y el niño que se genera durante la hora de acostarse. Considera la hora de acostarse un tiempo de calidad para hablar, calmar y amar a sus hijos. Es posible que a la mayoría de los niños — especialmente a los activos — no les guste acurrucarse. Quizás te sorprenda que, por la noche, posiblemente tu hijo sí lo quiera. Toma ventaja de esto y siente la cercanía especial. Usa esto como una oportunidad para recordarles a tus hijos lo orgullosa que estás de ellos y cuánto los amas".

La Dra. Dawn Huebner, psicóloga clínica y autora de Qué hacer cuando te preocupas demasiado: Guía para superar la ansiedad infantil (Magination Press, 2005), está de acuerdo con que

"Muy a menudo, suceden tantas cosas en la familia que la hora de acostarse se convierte en una agitada hora para terminar con la cena, terminar la tarea, preparar los almuerzos para el día siguiente, apretujarse en el baño, tratar de compartir las novedades (por primera vez) de ese día," dice la Dra. Huebner. "Es mejor para los niños tener una media hora más o menos antes de acostarse para conectar con sus padres de forma positiva — para hablar, jugar y estar juntos. Hacer que estas cosas sucedan a un ritmo sano en casa y tener tiempo para que los niños y los padres puedan interactuar entre ellos, es más importante que jugar un deporte cada temporada o estar al día con todos los grandes programas de televisión".

Crear un ambiente relajado antes de acostarse

La Dra. Huebner recomienda que todos los dispositivos electrónicos se apaguen durante la hora previa al momento de acostarse, dejando tiempo para una actividad nocturna de 30 minutos que sea interesante y divertida pero que no sea sobreestimulante: un paseo nocturno, un juego en familia, un rompecabezas, contar historias familiares u otro evento relajante. Luego, la Dr. Huebner aconseja una rutina de tres partes para la hora de dormir que ella llama "cambiar, acomodarse y dormir"

El "momento de cambio" son los 5 o 10 minutos de transición a la cama — un aperitivo, un último abrazo a todas las mascotas, lavarse, etc. Entonces los niños se meten en la cama para el momento de "acomodarse", que pueden ser 10 a 15 minutos de lectura o de charla con papá o mamá. El "momento de dormir" es la última parte de la rutina para acostarse — quizá un breve masaje en la espalda o una canción favorita, o una forma especial de decir te amo — los últimos dos o tres minutos que le marcan a los niños que es momento de cerrar los ojos, acurrucarse y dormir.

"La rutina de cambiar-acomodarse-dormir ayuda a los niños a sentirse tranquilos y conectados, en lugar de nerviosos y hambrientos de atención de los padres — la receta perfecta para el sueño," dice la Dra. Huebner. "En ningún momento durante estos pasos es necesario mencionar la incontinencia nocturna". Los padres necesitan mantener alejado el foco de atención de la incontinencia nocturna evitando el tema antes de ir a dormir. Recordarle a un niño que debe permanecer seco no hace nada más que ponerlo ansioso; de ninguna manera ayuda a que se mantengan secos.

"Una vez que se retira el foco de atención de las noches secas, la ansiedad respecto a la incontinencia nocturna disminuye significativamente", dice la Dra. Huebner. "Los niños y los padres pueden planificar la comodidad y la facilidad (usando los Ropa interior para la noche o las Mantas desechables Goodnites®) y dejar que la situación madure sola.

"Uno de mis hijos mojaba la cama," dice Sharon, una mamá de Campbell River, British Columbia. "Yo sé que él estaba más tranquilo y menos estresado antes de acostarse si nosotros nos lo tomábamos con calma. Por ejemplo, no le recordábamos que vaya al baño o que no beba mucha agua antes de acostarse, porque por supuesto el ya sabía estas cosas y las hacía sin que lo molestáramos — porque quería pasar la noche seco".

Por la noche, Sharon trataba el asunto del cambio de sábanas de forma muy directa y mantenía las cosas lo más en calma y tranquilas posible — las luces bajas, ninguna discusión, simplemente cambiar la cama, arroparlo de nuevo con una sonrisa y volver a dormir. "Este tipo de comportamiento no fue una cura mágica, seguro, pero le quitó un poco de estrés a nuestro hijo", dice Sharon. "Y eso era lo que realmente importaba mientras él intentaba superar la incontinencia nocturna".

La hora de acostarse debería ser una ocasión especial para ti y para tu hijo. Una rutina libre del estrés y la vergüenza de mojar la cama puede hacer una gran diferencia a la hora de apagar las luces. Cuando mantienes el enfoque en la calidad del tiempo en lugar de en la incontinencia nocturna, tu hijo puede disfrutar del tiempo contigo y lograr dormir sin preocupaciones. 

Consejos para una rutina nocturna de calidad
  • Permite que tu hijo tenga un momento de transición de su actividad a la hora de acostarse.
  • Los rompecabezas o los bloques de construcción pueden ser un juego familiar bueno y tranquilo.
  • Dibujar o colorear también son actividades buenas para hacer antes de irse a la cama.
  • Un baño caliente es muy relajante y puede facilitar la transición.
  • Escuchar música, leer en voz alta o una charla tranquila son buenas maneras de crear un lazo con tu hijo antes de acostarse.

Estos artículos no son un sustituto de la opinión médica, consulta a tu médico según sea necesario.

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